Saber qué merece la pena licitar antes de leerse el pliego.
Licita · IA lee el expediente entero — PCAP, PPT, anexos y cuadros — y os devuelve criterios, fórmulas, umbrales, plazos y riesgos, cada dato señalando la página de la que sale.
30 minutos · con un pliego vuestro · sin instalación

A la izquierda, la respuesta. A la derecha, el párrafo del pliego del que sale. Siempre las dos cosas.
Un expediente son cientos de páginas y la decisión se toma con dos.
No es un problema de falta de información: está toda publicada. Es que leerla cuesta días de la gente que menos tiempo tiene, y el plazo corre desde el primero.
Se estudia lo que da tiempo
Cuando revisar un expediente cuesta dos días, se revisan los que caben en la semana. Las que se descartan sin abrir no aparecen en ningún informe: sencillamente no se presentaron.
El detalle que decide está enterrado
Un umbral mínimo en la página 18, una fórmula parabólica en la 21, una partida sobre la que no se puede aplicar baja en la 43. Cualquiera de las tres cambia la oferta, y ninguna está en el resumen.
El conocimiento no queda
Lo que se entendió del pliego vive en la cabeza de quien lo leyó y en un Excel suyo. En la siguiente edición del mismo contrato hay que volver a leerlo entero.
Tres cosas, y las tres sobre el documento original.
El expediente, desmontado en sus decisiones
En lugar de un resumen, un cuadro: qué se puntúa y cuánto vale cada cosa, con qué fórmula se calcula el precio, qué umbrales dejan fuera una oferta antes de abrir el sobre económico, qué plazos hay y qué se exige de solvencia.
- Reparto de puntos por criterio, con el total cuadrado.
- Fórmulas y umbrales extraídos tal y como los define el pliego, no reinterpretados.
- Lo que el pliego no dice se marca como tal, en vez de rellenarse.

Preguntas en castellano, respuestas con la página
«¿Qué bajas podríamos ofertar y qué puntuación sacaríamos?» El copiloto busca por todo el expediente, razona sobre lo que encuentra y contesta citando cada punto. La referencia no es decorativa: abre el PDF en esa página.
- Busca en texto, tablas e imágenes del pliego, incluidas las páginas escaneadas.
- Distingue lo que el pliego permite afirmar de lo que no puede cerrar.
- Los hilos y las anotaciones quedan en la licitación, compartidos con el equipo.

El estudio entero, listo para el comité
Del análisis sale el material con el que se decide de verdad: estructura de coste, margen a precio de licitación, curva de puntos por cada punto de baja, costes que no están en el precio unitario pero sí en la cuenta, y el inventario de lo que aún falta para poder presentar.
- Escenarios de baja con el margen y los puntos que compra cada uno.
- Evidencias pendientes por criterio, ordenadas por los puntos que están en juego.
- Cuadro de precios en Excel y borradores de memoria en Word.


Doce PDF entran. Esto es lo que sale.
Un expediente real de ADIF con sus doce documentos. Presupuesto y valor estimado, cuenta atrás del plazo, quién contrata y cuánto mueve, los competidores que ya han ganado en ese CPV, objeto, solvencia exigida, reparto de puntos, garantías, condiciones de ejecución. Nadie ha tecleado ni un dato.

Un pliego no es texto corrido. Se lee como lo que es.
Antes de responder nada hay que entender la página: dónde acaba un párrafo y empieza una tabla, qué es un título de cláusula y qué es un esquema técnico. El sistema recorre cada página y la trocea en bloques con su tipo, su posición y su número — y de ahí sale todo lo demás.

- textoReferencia normativaIRS 70723
- titulo3.2 Ámbito de aplicación
- titulo3.3 Zonificación del tren herbicida
- figuraSección tipo de víariego máx. 8 m
Tablas, no párrafos aplanados
Un cuadro de precios unitarios se extrae como cuadro, con sus filas y sus importes. Aplanado a texto seguido dejaría de ser consultable.
También lo que no es texto
Esquemas, secciones de vía y planos se detectan como figuras y se leen con visión, no se ignoran por no ser caracteres.
Cada bloque recuerda de dónde vino
Documento, página y posición viajan con el dato. Esa es la razón por la que una respuesta puede abrir el PDF justo donde toca.
Del expediente publicado al material de la oferta.
Sin instalación y sin cambiar cómo trabajáis. Lo único que se configura una vez es quiénes sois y con qué criterios decidís.
Configuras tu empresa una vez
Clasificación, solvencia, certificaciones, ámbito geográfico y los criterios con los que decidís. El sistema evalúa cada pliego contra vuestra realidad, no contra una plantilla genérica.
Entra la documentación
PCAP, PPT, anexos, cuadros de características y mediciones. Desde el expediente publicado o subiendo vosotros la carpeta entera.
Se lee y se estructura
Presupuesto, plazos, sobres, criterios de adjudicación y su reparto de puntos, fórmulas de precio, umbrales, solvencia, subrogación y penalidades — cada dato anclado a su página.
Preguntáis lo que haga falta
El copiloto responde sobre el expediente completo y cita el documento. Un clic en la referencia abre la página exacta del pliego.
Sale el material de la oferta
Dossier de decisión, estudio de costes, escenarios de baja, cuadro de precios en Excel y borradores de memoria — con las evidencias que aún os faltan listadas por criterio.
Conseguimos acelerar mucho el acceso a la información relevante y ordenar todo el proceso de análisis.
Empresas de obra pública en Sevilla y Madrid, usando el sistema a diario.
Donde más se nota
- Equipos que reciben más licitaciones de las que pueden estudiar y necesitan filtrar antes de asignar horas técnicas.
- Departamentos donde varias personas — técnica, estudios, producción — trabajan el mismo expediente en paralelo.
- Contratos de servicios por precios unitarios, donde el margen se juega en supuestos que el pliego no fija.
- Licitaciones recurrentes: lo aprendido en la edición anterior queda en el sistema, no en la memoria de quien la preparó.
No es una plantilla con vuestro logo.
Cada empresa descarta por motivos distintos: un umbral de solvencia, una zona geográfica, un tipo de contrato que nunca sale a cuenta, una certificación que no tenéis. Esos criterios se configuran una vez y el sistema evalúa cada expediente contra ellos, avisando de lo que os dejaría fuera antes de que nadie gaste una tarde.
Encima de eso está el radar: vuestro perfil cruzado con lo que se publica, para dejar de vigilar boletines.
Lo que nos preguntan siempre.
¿Hay que subir los pliegos a mano?
¿Se inventa cosas?
¿Sirve para mi sector?
¿Qué pasa con la confidencialidad?
¿Cuánto se tarda en empezar?
Traed un pliego. Lo abrimos juntos.
La demo no es una presentación de diapositivas: cogemos una licitación vuestra, la analizamos delante y contrastáis el resultado con lo que ya sabéis de ese expediente.
- 30 minutos, por videollamada.
- Sobre un expediente real vuestro, no un ejemplo preparado.
- Sin instalar nada y sin compromiso.
